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No hace falta decir cuantos puntos lleva el A, basta con mirar qué número de rondas se han jugado. Es espeluznante, aunque también es mala suerte que con este score aún no esté garantizado el ascenso.
Y el Hortenc pasó por Little Rocks sabiendo que nosotros teníamos 7 puntos y ellos solamente medio, y estaban descendidos, así que no hubo color alguno. Tres de los rivales no aparecieron (todavía no he podido determinar si fue debido al cambio de hora, o a que simplemente, no les apeteció), de modo que los Sres Fede, Perez, y Suburu se anotaron el punto a las diez y media o’clock. Por cierto, que los puntos de Fede y Suburu cuentan para unas apuestas que hay por ahí, me parece, no se qué de unos vermuts...
Y bueno, pues empezando tres a cero, la cosa no tiene mucha emoción. De hecho, ganamos todos, no?. Uy, no, si el resultado es ocho y medio a uno y medio. Quién demonios se dejó un punto y medio?. Veamos... Ah, sí fue Gea el que perdió (seguramente quiere dar emoción a las apuestas esas de los vermús). Lo cierto es que tras una apertura de las que a él le molan, consiguió una posición aplastante: peón de más, pareja de alfiles, y varios otros factores le hubieran llevado a una fácil victoria en caso de haber dado un cierto tratamiento posicional a la posición. Por lo tanto, perdió (el punto, y la dignidad, puesto que fue la última partida en terminar, con gran diferencia de todas las demás, incluso yo había acabado mi final como una hora antes). Gea supo lo que es que estés jugando y todos a tu alrededor vayan desmontando las mesas y guardando los tableros y los relojes, je, je.
El otro que se dejó medio punto, fue el Sr. Torres, que jugó mal, quedó peor, y además, en una posición de esas que es muy desagradable, pero el otro tiene que dar muchas vueltas para ganar, por lo que la cara de sufrimiento de Torres, que si no acaba en media hora ya se pone nervioso, era digna de ver. Sin embargo, su rival, el gran Fernandez Pintado, le propuso tablas (en posición ganadísima), porque, total, como ya estaban perdiendo siete a cero... Por cierto, creo que este jugador fue justamente el único que hizo medio punto para su equipo en el match contra el Maragall.
En la parte positiva, cabe reseñar que el Sr. Martinez se reencontró con un viejo amigo con el que ha jugado millones de veces cuando estaba en su anterior club, y amablemente le enseñó cómo se juega en el Clavé: Caballo por efe siete en la séptima jugada, y al ataque, otra gran victoria de Salva, que este año parece haberle pillado el gusto a esto de entregar cosas en f7.
Yo gané. Como estaba muy griposo e hiperdopado con multitud de productos farmacológicos, no tuve más remedio que entocharme, jugar algo posicional para no calcular demasiado, y ganar el final. Sé que se trata de una lamentable y deleznable actitud, pero estaba enfermo, tengo excusa. Je.
Yolanda también ganó. Y sin que hiciera falta hacer nada especial, además, puesto que le entregaron una pieza un poco absurdamente, y luego además su rival se dejó una caña como muy evidente en una desclavada, algo incomprensible porque no estaban apurados ni nada, creo.
César se llevó el punto. Ganar, ganar, no sé si ganó del todo. Solamente sacó las piezas, jugó natural, y su rival abandonó. En quince. Lo cierto es que su rival es uno de los jugadores más tácticos que he visto en mi vida. Hace muchos años que sé como juega, y busca la táctica hasta tal extremo que cuando ve que en una posición ya no hay posibilidades de lío, abandona. Es la leche.
Y lo de Muñoz, pues no tiene nombre. Una partida no fue, desde luego. Tal vez un carnaval o un circo sí, pero una partida, eso no puede llamarse así. Se fue comiendo todo lo que el otro se iba dejando, hasta que se acabaron las piezas. En cualquier caso, habrá que comprobar si éste participaba en alguna apuesta de las de los vermús, porque si así fuera, éste no paga, desde luego. A ver si es capaz de acabar con cien por cien, total, sólo queda una ronda, no?. Debe ser fácil.
Ocho, de ocho. Líderes. A falta de una ronda. Esto está hecho. Habrá que ir mirando quien es el próximo rival.
La suerte está echada. El futuro está en nuestras manos. Querer es poder. La gloria nos espera. La historia, se escribe con sangre. Acabemos pues esta crónica con una cita que recuerdo haber leído en algún sitio hace tiempo, no recuerdo el autor, pero que me parece apropiada para estos tiempos de hoy. Se trata sin duda de una arenga de un sargento de pelotón a sus soldados, antes de entrar en batalla, en la primera guerra mundial:
"Recordad en que club estáis y estad orgullosos de la manera como se juega aquí, con ganas y valentia, sin temor a la derrota, mirando al enemigo a los ojos y diciéndole: "Si, estás jugando con uno del Clavé, no opongas mucha resistencia y tendrás una muerte rápida y digna, oponte a mí y sufrirás la mas grande de las derrotas y una humillación que te perseguirá a ti y a tus descendientes por toda la eternidad, ya que tu apellido sera recordado como sinónimo de fracaso y derrota."
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