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Los ánimos se tranquilizan en la cuarta ronda del cerrado. Tres tablas y poca sangre, esperemos que con vistas a tomar fuerzas para destripar a los rivales en la siguiente ronda.
En DJ.Rueda-C.Martin, se jugó otra Paulsen (y van ya unas cuantas en este torneo), en la que el blanco jugó antiteoria y el negro pensó demasiado para acabar haciendo las naturales. El Sr. Rueda pudo haber entregado (el Sr. Martin le dejaba, qué amable), pero no quiso, y quedó algo apretado. Al final, tablas con poco tiempo en los relojes y justo cuando la posición empezaba a ponerse interesante de verdad. Habría que prohibir este tipo de tablas. Qué vergüenza, por favor.
En C.Barranco-J.Pellús, otra Paulsen. Uy no, si fue una 1...Cc6 de esas ahora que me fijo. El Sr. Pellús mostró a los presentes su amplitud de repertorio, y jugó una cosa rara con la que consiguió simplificar, pero no apaciguar las ganas de atacar del blanco, que a pesar de quedar con calidad de menos, siguió p’alante con tenaz perseverancia, hasta conseguir que el negro tuviera que devolver el material para evitar que le coronaran. Parece que al Sr. Barranco le van especialmente los finales con material desequilibrado.
Mención aparte merece la partida M.Verdaguer-A.Heredia, en la que el negro lo intentó, y desde luego no fue culpa suya que perdiera. Es, simplemente, que las cosas son así. El Sr. Verdaguer (todos en pie, por favor, al leer su nombre), se permitió jugar esta vez un sistemilla. Parece que gana con cualquier apertura. Hay que ver. Será potra?. Será que sabe más?. El caso es que no hay quien le tosa. Qué tio. Parece Helenio Herrera, sin bajar del autocar, va moviendo, va moviendo, y después firma debajo del uno. Lo dicho, líder imparable.
Duelo de tácticos sin par en J.Peñas-G.Garcia, donde el negro jugó... una monguivariante !! (bautizada así en un épico desplazamiento del equipo A del Clavé a Olot, de gran recuerdo para los que fuimos). Cada vez está más claro que al Sr. Garcia le conviene fichar aquí. Hay que hacerle una oferta, eso sí, como en el Barça, respetando el límite salarial: su ficha no puede ser superior a la del que más cobre en el equipo. Bueno, a lo que íbamos. En la partida, el Sr. Peñas pudo aplicar un tratamiento estándar de esos de g4-g5, damaalataque, pasolatorre, entregoalgoenh7 (bueno, fue en h6, pero da lo mismo), y gano. Que conste que el negro podía haberse defendido mejor. La monguivariante, es buena.
No puede decirse lo mismo (de duelo de tácticos) en cuanto a lo ocurrido en S.Martinez-J.Garriga. El Sr. Garriga quiso ésta vez que su resultado de tablas fuese en más jugadas que habitualmente, así que optó por la hiperagresiva (je) berlinesa. El Sr. Martinez hizo las jugadas estándar, cambió damas, y dio vueltas y vueltas, y luego se lo pensó y dio más vueltas y vueltas, hasta las tablas en 27. Vamos, que fue tan divertido como un cero a cero en un partido Móstoles – Ciudad Real. |